Sintaxis.
by clj145
Ciertamente, me doy cuenta, de que nada de lo que tengo es mío,
que mas bien, yo pertenezco a las cosas,
que tumbado en esta cama no me llegará la absolución;
Que no se pensar, ni beber, ni caminar,
y, diversamente, tampoco sé como amar a una mujer.
Me doy cuenta, que me como los dedos por las prisas,
que refiero a Dios de maneras muy distantes,
que prefiero soñar que dormir y dormir antes que la muerte,
que busco la manera de volar
cuando hasta los puentes me dan miedo.
Muto aquí, en un perro o en un lagarto,
o en un puerco lleno de laceraciones
y aún así, soy menos animal, de lo que debería serlo.
Me doy cuenta que busco entre las gentes las razones para odiarlos
y gasto mal el tiempo en algo que no quiero encontrar.
Me alejo para acercarme, para llenarlos de mutismos,
para castigar con mi silencio a los que no me quieren escuchar.
Camino entre la gente que voltea la espalda,
y, cuando me dan el frente, me doy la vuelta yo.
Disfruto una soledad llena de multitud y vino
unos pasos cansados de tanto descansar.
No tengo tolerancia a la estupidez que me consume,
y trato de ahogar a éste -pendejo-, cuando ni siquiera se leer.
A fin de cuentas, este juicio crítico,
que más que auto, es propio,
no me servirá para entenderme,
ni para entender que es ser feliz.
Total, prefiero mis quejas nauseabundas vomitadas de palabras,
mi temprana melancolía disfrazada en sociedad,
los juicios al por mayor, sin sombra ni constancia,
las ideas inconclusas, atascadas de mediocridad,
los sueños pasajeros volcados en tristeza
y lo poco que me sirve para dejar de funcionar.
Después de todo, bajo la sábana de piedras que cubre estos falsos aforismos,
este carajo malgaste lleno de contradicciones,
me dota de una simple libertad.
C.L.J