Manual autodidácta, para olvidar.

Es decir, te extraño, ahora un poco menos, menos horas en el día, menos días en el mes; y pienso: ella no volverá; pero es que, en ocasiones como ésta, en que busco… Sigue leyendo

Írica.

Sus labios tienen el sabor de la mañana tibia, del café recién molido, del trigo hecho pan. Sus besos son como la tarde fresca, como la sombra de los pinos, en los días… Sigue leyendo

Pequeño poema número no lo sé.

Lleva el corazón en su nombre y las piernas enredadas en el pelo, afila sus labios en mi boca y con ellos me atraviesa el corazón. Soy un faquir sobre su cuerpo, carbón… Sigue leyendo

En definitiva.

Renuncio expresa, invariable e inalterablemente en pleno uso de mis facultades, a esa cosa que llaman crecimiento. Crecer para llegar a viejo, llegar a viejo para conocer la muerte, morir para no llegar… Sigue leyendo

Sucedió una noche, trescientos días atrás.

Se llevó sus labios, sus manos y su boca, me dejó un amor gastado y un par de cigarros que no puedo fumar. Nos encendimos juntos, en su cabello que alguna vez fue… Sigue leyendo

Árida No. 4

Tienes el corazón y el nombre bajo los labios, entre tu piel descansa la noche, de la noche vivo yo. Eres como espuma entre mis manos, suave, ligera, apenas aprendes a volar; tengo… Sigue leyendo

Cero.

El epítome de mi decadencia. Vasos sucios, vasos nuevos, cigarros moribundos, tequila, cerveza y un mal whisky, que nadie quiso probar. ¿Enamorarme de una mujer? Por favor, si no estoy enamorado ni de… Sigue leyendo

Mi nena toca un blues para el olvido.

Se fue un martes o jueves por la noche, se llevó cuatro cervezas, dos pares de calzones y tres puntos decimales de mi corazón; me dejó en la cama con el cuerpo destrozado… Sigue leyendo

Decimal tres.

Hace justamente un año tenía un par de zapatos rotos, un pantalón que usaba a diario, un montón de sueños por cumplir y muy poco dinero para hacerlo; era pobre, ciego y feo.… Sigue leyendo

Decimal dos.

Mi mano llegó vacía, pero esperaba encontrarte; busqué tu rastro entre las nubes, entre el camino, entre mí, pero no te hallé; no estabas en las hojas, ni en el agua, ni en… Sigue leyendo